sabinaresY de qué va esta historia? Qué es eso del “queso”?

Pasamos por la vida de muchas maneras ya que no elegimos dónde ni cuando nacemos. Unos de manera fácil, con la suerte de no tener que hacer demasiados esfuerzos para ganarse el pan, de una manera…..¿acomodada o feliz? esto bien merece una reflexión. En estos casos el laberinto se presenta sin muchas aristas y pasillos y además sin sorpresas, el “queso” a raudales está ahí, bien colocadito y visible. Perfecto si no hay más pretensiones ni ansias de cambios, ni de lucha, ni de esfuerzo personal, todo es respetable….

Otros sortean algún obstáculo, de vez en cuando se calzan sus deportivas y a correr por el laberinto, pero solo un rato por que es demasiado esfuerzo, además si no encuentran su “queso” rápido, saben que hay un plan “B”, se pasan al pasillo de al lado y toman una porción ajena….ay…..bendita familia.

A veces, sin mucha consciencia te dejas llevar, todos van por ese pasillo y dices…”yo también”, algo bueno habrá, y si no, no seré el único que se quede con cara de poker cuando descubra que has estado abriendo camino y construyendo pasillos nuevos para que al final el súper “queso” se lo lleve otro, más veloz, con unas zapas de último modelo….acabas conformándote con alguna migaja, imposible competir.

En ocasiones el laberinto está realmente enmarañado y oscuro, buscas por aquí, buscas por allá, el desgaste de zapatillas es incalculable,  la supervivencia se hace protagonista y el empeño y esfuerzo un modo de vida y de repente, cuando estás a punto….zas! te roban el “queso” y vuelta a la casilla de salida. ¿Mala suerte? ¿Depende del laberinto que te haya tocado?

¿Y qué ocurre cuando elaboras tu propio “queso”?

Si te has hecho esta pregunta alguna vez, bravo!! eres de los míos. El laberinto está sin dibujar y los ingredientes del “queso” por definir. Imaginarse disfrutando el queso nuevo, antes de hacerlo, te conduce hacia él.

Hecho de manera artesanal, despacio, sin dejar detalles, sin que  otros te indiquen el camino, buscándolo tú. Cuando estás en esta situación, quieres que sea y ha de ser perfecto, estará ubicado en el lugar perfecto, si, surgen inconvenientes, pasillos muy estrechos y muros que derribar, pero sigues.

Te das cuenta de que los demás te observan y les atrae el modo en que buscas tu “queso” con todo el amor del mundo, se unen a ti, te ayudan, te alientan, se van mezclando los ingredientes poco a poco y a fuego lento.

Cada vez te sientes más fuerte, apoyado y agradecido, transmites tu positivismo, y sigues a por tu objetivo, vas añadiendo ingredientes, respetas tu alrededor y esto te hace todavía mas fuerte.

Y por fin…..nace el “QUESO“, circunferencia perfecta, duro, indestructible, respetuoso, desprende amor a raudales….y empiezas a compartirlo, te llena, te sientes pleno.

Pero recuerda, tu “queso” esta en constante movimiento, cuídalo y tendrás “queso” nuevo todos los días de tu vida, este ya cumple 10 años.sabinares1

Hay muchos laberintos y muchos “quesos”, a veces incluso no existen o no los vemos, pero párate y reflexiona. ¿Quién se ha llevado mi queso? (Te recomiendo la lectura de este libro, autor: Spencer Johnson)

Después de la lectura y posterior reflexión no se me ocurre mejor ejemplo que el de esta familia que decide cumplir sus sueños, Karem y Martín, construyeron este Hotel Rural bioclimático a base de esfuerzo, tesón, ilusión y amor.

Un “queso” de los buenos, imposible no probarlo…..sabinares3

Este Hotel Rural bioclimático y sostenible, está ubicado en Puentedura, junto al río Arlanza, entre Lerma, Covarrubias y Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos, junto al parque natural de “La Yecla y los Sabinares del Arlanza” http://www.sabinaresdelarlanza.com/es/c/hotel-rural

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